Tengo que admitir que los veranos no los disfruto. Y no por que salga fuera de Santiago. Es simplemente por que los 9 meses restantes donde tengo clases estoy tan tenso y con cosas que hacer que dejo de lado mi parte sentimental. Los 3 meses del verano durante mi infancia fueron entretenidos, lo pasábamos bien con mis hermanos, jugando, etc. También iba a hacer Spinning, jugaba Tenis en el Club Providencia, etc. E incluso trabajaba un poco para ganar un buen dinero.
Pero las cosas cambiaron, ya a los 16 años cumplidos mis veranos se conviertieron en penumbras. El verano del 2004 sufrí mucho, Enero fue un mes muy complicado. Mi mejor amigo Tomás estaba enfermo, y en un principio no estaba nada claro de como evolucionaría. Gracias a Dios, mejoró y ahora esta muy bien. E incluso juega rugby. Él ha sido mi tercer hermano durante toda mi vida, mi mejor amigo, y siempre ha estado conmigo. Me alegro tenerlo a mi lado, y espero pasárlo bakan este últiimo año que nos toca juntos. Pero tengo fe y esperanza de que nuestros lazos de amistad perdurarán mucho, después de la Universidad y también en las próximas décadas. Dicen que las verdaderas amistades son las del colegio.
Volviendo a lo de los veranos: el febrero del 2004 fue también muy triste para mí. Tenia una amiga muy cercana: Antonella, la quería mucho y quería juntarme con ella. Pero el destino lo impidió. Tal vez la vea nuevamente el año 2007. Pero aún así me acuerdo de ella. En fin, fue tanta la amargura de aquel verano que lo único que quería era volver nuevamente a clases.
De ahi en marzo de 2004 cambié de ánimo. De vuelta al colegio, volví a estar con mis mejores amigos y pasándome los días en diversas actividades. Estaba bien, me iba bien en el colegio, fue un año de hartos éxitos. En lo "laboral" (el colegio) fue todo un éxito. Sin embargo, estuve anhelando todo aquellos meses el encontrar a alguna mujer a quien querer y amar, me mantuve firme en aquella idea. Tener alguien al lado, amar y sentirme amado. Aunque de mis compañeros, pocos pololeaban. El resto, al parecer no sentía un vacío en aquel aspecto. Pues era cuestión de ir a un carrete, agarrar una mina y pasar la noche. Yo no comprendía, nunca quise hacer eso, porque siempre pensaba estar con una mujer, en la fidelidad, en conocerla, en pasar un buen rato con ella y lograr quererla.
Finalizaba el año 2004, todo bien. Balance: un buen año. En lo académico, aprendí harto, me decidí por una carrera. Había desarrollado muchos talentos, habíamos filmado un cortometraje, etc. Pero algo ocurrió, entró una mujer en mi vida, que conocía hace muchos años, pero logramos crear una amistad. Me gustaba, yo la quería mucho. Sin embargo, yo soy muy inseguro, introvertido. Yo pensaba que nada iba a surgir entre ambos. Pero también le gustaba a ella. Y terminó todo en un pololeo. Me sentia alegre. ¡Que felcididad más grande el despertar y saber que alguien te ama!
Que felicidad, se acerca el 2005. Será un año muy especial, ahora con polola y tenía que enfrentar tantas cosas: último año en el colegio, preuniversitarios, confirmación, PSU, postulaciones, etc.
Bueno, no emitiré un jucio aún sobre este verano 2005. Sólo puedo decir que Enero partió muy bien, poco a poco empezó a decaer. Terminó mal. Sólo el 30 de Enero podría recibir una noticia buena.